La Overwatch League está llena hasta los topes de estrellas, de jugadores que marcan la diferencia para sus equipos en todos y cada uno de los encuentros. Muchos de ellos poseen una personalidad llamativa a la altura de su estatus y la impresionante calidad de su juego, pero hay otros, unos pocos, que tienen el mismo impacto solo que con algo más de sutileza.

Gui-Un «Decay» Jang, DPS de Los Angeles Gladiators, forma parte de ese segundo grupo. Podría decirse que es el MVP de su equipo y uno de los novatos más en boga de la liga con tan solo 18 años, pero su modesta conducta nunca os llevaría a pensarlo. Pese a irrumpir en la liga con más fuerza que una supernova, piensa más en el rendimiento de su equipo que en el suyo propio, pues solo se considera un buen engranaje en la compleja máquina de los Gladiators.

«Creo que a los Gladiators les iba bien antes de que yo llegase. Simplemente, puede que ahora mismo mi Zarya encaje mejor», explica.

La dificultad del calendario es un factor a tener en cuenta, pero los Gladiators pasaron de un 3-4 en la primera fase a un 6-1 en la segunda; además, desde el 18.º cumpleaños de Decay y su incorporación a la liga, el equipo ha cosechado un impresionante 8-3. Aunque nuestro protagonista eluda las alabanzas y le atribuya el mérito a su equipo a la hora de hablar de esos avances, no cabe duda de que su llegada ha tenido repercusión.

La reputación de Decay, antaño jugador clave de dos equipos hermanos de Corea del Sur, KongDoo Panthera y KongDoo Uncia, ya estaba consolidada antes de que jugase un único encuentro en la Overwatch League, y se habló de él como uno de los agentes libres más codiciados de la pasada pretemporada. Aun así, solo descubrió su pasión por este juego hace un poco más de dos años.

«Uno de mis amigos me dijo que jugase a Overwatch con él y, cuando empecé, subí de rango superrápido —nos cuenta—. En aquella época, estaba en el instituto, pero nunca me había gustado estudiar».

Después de que escalase unos cuantos puestos más en la jerarquía, KongDoo se puso en contacto con él para ofrecerle su primera experiencia como verdadero profesional. «Antes me encontraba con jugadores profesionales en las partidas competitivas, cuando yo estaba sin equipo —evoca—. Después de unirme a un equipo, comencé a jugar con ellos todo el tiempo, y era muy divertido».

Los alias de la jerarquía pasaron a ser personas con nombre propio, los entrenamientos diarios se convirtieron en su día a día y todo empezó a convertirse en una realidad para Decay. Eso sí, por muy divertido que pareciese intercambiar las vicisitudes del instituto por la pompa y el glamur de Overwatch, también tuvo sus retos. Decay admite que convertirse en profesional fue «bastante agotador», pero nunca se ha arrepentido.

Pasó año y medio en la disciplina de KongDoo sin llegar a lograr un título regional (aunque estuvo cerca en la final de la temporada 2 de Contenders de Corea de 2018), pero, aun así, fue una experiencia importante. KongDoo se basaba en una cultura de unidad de equipo que se compartía abiertamente con sus seguidores: era el entorno perfecto para un joven jugador como Decay que buscaba introducirse en el circuito profesional de los videojuegos.

Tenía que aceptar la realidad de que no podía quedarse para siempre con sus compañeros de equipo en KongDoo si quería entrar en la Overwatch League y asumió que era «inevitable» alejarse de ellos para dar un paso adelante. De todos modos, ahora mismo hay once excomponentes de KongDoo en la Overwatch League que dedican el tiempo que pueden a verse en sus ajetreadas vidas de jugadores profesionales.

«No quedamos mucho fuera del juego, pero, a veces, nos vemos en el barrio coreano para comer juntos», dice Decay con una sonrisa y la cabeza ladeada.

Eso sí, en los Gladiators, Decay tiene muy a mano a sus antiguos compañeros en KongDoo Chang-Hoon «rOar» Gye y Jun-Woo «Void» Kang. Su presencia le ha facilitado la transición a la Overwatch League y simplifica las comunicaciones en partida mientras los tres siguen aprendiendo inglés.

Al principio, Decay llegó a la liga con la mentalidad de convertirse en un gran talento individual como DPS. Idolatraba a la superestrella de los Philadelphia Fusion Jae-Hyeok «Carpe» Lee y admiraba su espectacular facilidad para encadenar tiros a la cabeza. Pero el metajuego cambió, y lo mismo hizo él.

«Cuando llegué a la liga, mi referente era Carpe, pero ahora no tengo ninguno, la verdad —cuenta—. Antes había un metajuego con Widowmaker en el que Carpe brillaba con luz propia, pero, en el de ahora, es Zarya quien reparte todo el daño... Este metajuego no depende realmente de la destreza individual; importa más el trabajo en equipo, así que estoy intentando mejorar mucho más en ese apartado».

Más allá de la barrera del idioma, todo ha estado dentro de la normalidad para él desde que llegó a la Overwatch League. Puede comunicarse con sus compañeros, disfruta de la «increíble comida» que prepara el cocinero del equipo y está ganando encuentros en el mayor escenario de Overwatch. Tiene puestos los cinco sentidos en convertirse en el mejor compañero posible, sobre todo porque es consciente de que su familia lo apoya desde el otro lado del mundo.

«Mi familia me ha apoyado un montón —dice con aire de orgullo—. Además, al estar en los Estados Unidos, puedo aprender inglés, así que están muy contentos».

Al preguntarle si cree que vendrán a verlo jugar en directo a Los Ángeles, esboza una sonrisa de oreja a oreja. «Pues, de hecho, ya me han dicho que quizá vengan a verme jugar, pero les he respondido que no, porque los billetes de avión son demasiado caros», dice entre risas mientras hace un gesto con la mano como para indicar que es demasiado lío.

Es precisamente ese tipo de reacción la que contribuye al modesto encanto de Decay, pero eso no significa que le falte confianza. Antes del comienzo de la tercera fase, los Gladiators ocupaban la quinta plaza en la clasificación general de la liga, y Decay no tiene previsto pisar el freno.

«Estoy bastante seguro de que vamos a acabar primeros —asegura—. Además, me da la sensación de que, incluso si el metajuego cambia, podremos adaptarnos y transformar nuestro estilo de juego».

Con una magnífica mezcla de talento y personalidades en la plantilla, y con Decay y las demás novedades cada vez más a gusto, los Gladiators tienen todas las herramientas necesarias para ser uno de los mejores equipos de la liga. Y, pese a que Decay es el tipo de persona que no se hace notar, trabaja y deja que lleguen los resultados, tiene metas específicas en mente.

«Al principio solo quería ser el MVP de la temporada, pero ahora quiero ganarlo todo, incluidas las eliminatorias de temporada», dice con confianza.

Luego, se encoge en el asiento otra vez, juguetea con los dedos pulgares y añade con timidez: «Y, más adelante, también quiero formar parte del equipo de Corea del Sur en la Overwatch World Cup».