La primera impresión que transmite Jun-Ho «Fury» Kim es la de un chico que no es especialmente hablador. Sobre el escenario, en el fragor de la competición, mantiene una concentración imperturbable que solo mengua cuando acaba el encuentro. Fuera del escenario, se nota la ausencia de esa tensión que define su comportamiento competitivo: sencillamente, el Fury que infunde terror a sus oponentes con su preciso y apabullante juego con D.Va se esfuma.

Luego está el Fury de las entrevistas: atento y elocuente, capaz de expresar un punto de vista tan completo como su dominio de D.Va. Es una faceta inesperada de un jugador que nunca se ha desvivido por la atención, algo que ha contribuido a que pase desapercibido durante gran parte de su trayectoria como profesional.

Fury comenzó su carrera en un relativo anonimato, jugando en un equipo de mitad baja de la tabla de la OGN APEX llamado Rhinos Gaming Wings. Aunque siempre había tenido maña con los videojuegos, nunca consideró que fuese una posible salida profesional. «La verdad es que era un estudiante bastante normal que iba a clase y jugaba de vez en cuando. Me estaba planteando ir a una escuela culinaria...».

Espera, ¿una escuela culinaria? ¿Para cocinar?

Fury no tarda en aclararlo. «A ver, tampoco es que estuviese metido de lleno en el mundo de la cocina ni nada del estilo. Simplemente estaba aprendiendo lo fundamental con un tutor extraescolar. Aprendí a usar el cuchillo y hacer cosas muy básicas... y entonces salió Overwatch».

Tras asombrar a un retransmisor durante una partida amistosa en grupo, Fury recibió una invitación para unirse al equipo amateur de aquel. Pero lo abandonó cuando no pudieron clasificarse para la APEX y se incorporó a Rhinos Gaming, donde compartió filas con sus actuales rivales en la Overwatch League, Sang-Beom «Munchkin» Byun y Kang-Jae «EnVy» Lee, en su primera experiencia en un torneo en LAN.

Pese a que formó parte de la disciplina de Rhinos Gaming durante más de seis meses, la experiencia profesional que más lo marcó llegó a mediados de 2017, cuando Team Liquid se fijó en él.

«Rhinos empezó a desbandarse, y todo el mundo se fue en busca de otros equipos y oportunidades —explica—. La primera persona que se puso en contacto conmigo fue Dennis, INTERNETHULK, que me pidió que me uniese a su equipo».

Dennis Hawelka fue uno de los pioneros del circuito competitivo de Overwatch, así como de sus figuras más influyentes: fue una pieza vital en los numerosos éxitos de Team EnVyUs antes de retirarse para entrenar a Team Liquid. Invitó a Fury a incorporarse a Team Liquid tan solo dos semanas después de su primer contacto, un fichaje que requeriría un cambio de país y un compromiso a jornada completa.

«Pensé que la idea de irme a un país extranjero y jugar en otro equipo sería muy interesante, pues jugadores como EnVy y algunos de nuestros entrenadores ya habían llegado a Immortals, y les estaba yendo bastante bien —dice Fury—. A pesar de que era muy joven y estaba inquieto porque no hablaba demasiado inglés e iba a unirme a un equipo sin coreanos en el cuerpo técnico, resultó una experiencia maravillosa, porque todo el mundo se portó genial conmigo».

Hace una breve pausa para meditar sus próximas palabras. El 8 de noviembre de 2017, un mes antes del comienzo de la Overwatch League y tan solo cuatro días después del fichaje de Fury por los London Spitfire, falleció INTERNETHULK. El Premio Dennis Hawelka, entregado al término de la temporada de la Overwatch League al jugador con una mayor influencia positiva en la comunidad, se creó en recuerdo suyo.

«Dennis me enseñó muchas cosas sobre el juego y la vida en general —comenta Fury al fin—. Aunque no hablábamos el mismo idioma con fluidez, siempre hacía un esfuerzo para conectar conmigo y que me sintiese cómodo y como en casa».

We ran ourselves dry practicing throughout the season. Thanks to all the fans for cheering for us all the way. It took so long to say this, but I hope my friend @INTERNETHULK saw me today and is proud of me. GG! We are Champions! @Fusion pic.twitter.com/n5mcrqR2cx

— Fury (@Furyy_d) July 28, 2018

Team Liquid se separó tan solo tres meses después, tras alcanzar un respetable segundo puesto en la temporada 0 de Overwatch Contenders, y Fury retomó la búsqueda de equipo. Al final, logró hacer unas pruebas para entrar en Cloud9, que, tras fichar a dos de los mejores equipos coreanos del momento —KongDoo Panthera y GC Busan—, buscaba dar los últimos retoques a su plantilla para la Overwatch League.

«Cuando oí que era definitivo que Cloud9 fichaba a las plantillas de KongDoo y GC Busan para combinarlas, aún no me habían confirmado que formase parte del equipo, así que no tenía muy claro qué hacer, porque no conocía a nadie de esos equipos —recuerda Fury—. No tenía relación ni conexión previa con ninguno de ellos, por lo que pensé que sería muy incómodo, pero, aun así, tenía claro que, si me daban la oportunidad, me uniría al equipo».

Los London Spitfire fueron uno de los primeros equipos en experimentar con una gran plantilla de 12 jugadores, dos por función para que tuvieran que luchar por los minutos de juego. Pero Fury no lo veía así, sino que, en lugar de centrarse en ganarse una plaza de titular, se propuso convertirse en el mejor compañero de equipo posible.

«En ese momento, quería darle prioridad a mi propio rendimiento —explica—. Lo último que quería era ser una carga para mi equipo por mi destreza».

El ambiente del equipo

Cuando le pregunto por el ambiente de equipo actual en los Spitfire, responde con una metáfora muy clara: «Creo que, como equipo, somos un poco como Play-Doh. Todos tenemos distintos colores y nos hemos mezclado para formar uno nuevo. Nuestro rumbo depende de cómo decida moldearnos el cuerpo técnico. Estamos combinando muy bien. Nos dedicamos a salir juntos los días libres y nos divertimos mucho».

Después, añade: «Lo pasamos bien».

Su compromiso con la superación personal no pasó desapercibido al resto del equipo, aunque tampoco su reticencia a la hora de socializar. Sonríe con timidez cuando comenta cómo lo ayudaron sus compañeros a encajar en el grupo. «No soy una de esas personas que se acercan a los demás y entablan conversación, así que me costó hablar y forjar una relación con todos; eso sí, una vez que lo conseguí, todo el mundo se portó muy bien conmigo y se esforzó para que fuéramos amigos».

Los London Spitfire dejaron marchar a gran parte de los 12 jugadores de su plantilla inicial a lo largo de la temporada 2018, pero Fury asegura que todos los antiguos compañeros de equipo siguen siendo amigos. Pese a los decepcionantes resultados de la tercera y la cuarta fase, aunaron fuerzas en las eliminatorias y acabaron imponiéndose como campeones de la temporada inaugural, con la D.Va de Fury como uno de los factores más determinantes para la victoria según los propios jugadores de los Philadelphia Fusion.

Aunque la temporada pasada nadie se fijó demasiado en él porque estaba a la sombra de compañeros de equipo más mediáticos como Jae-Hui «Gesture» Hong y Jun-Young «Profit» Park, la D.Va de Fury ha sido el centro de muchas más miradas últimamente. Su diestra utilización de Matriz de defensa para absorber las definitivas enemigas fue esencial para el triunfo de los Spitfire en la final de la temporada, pero la gente no ha empezado a prestarle atención de verdad hasta este año. Como consecuencia, se ha granjeado la reputación de mejor jugador de D.Va de la liga, siempre capaz de ocupar la posición correcta y anular la Bomba de gravedad del rival en el momento más crucial.

Fury es muy consciente de esta nueva fama, pero no deja que los elogios afecten a su mentalidad como jugador. Al igual que hace con las definitivas enemigas, absorbe con calma esa carga y la transforma en una ventaja.

«Contra algunos contrincantes más complicados, pensar que tengo que rendir como mejor jugador de D.Va de la liga me ayuda a jugar mejor —explica—. La presión me ayuda a vivir el momento presente y centrarme en el encuentro. No soy una persona que ceda ante la presión. Al contrario, en ocasiones la convierto en un punto fuerte en plena competición».

Esta temporada, su juego ha pasado a captar más atención, ya que tanto los analistas como los seguidores están muy pendientes de su estilo tranquilo y calculado, pero Fury está feliz con su papel de jugador de apoyo que hace su trabajo en segundo plano para que sus compañeros puedan destacar.

Es una estrategia global a la hora de buscar el éxito que le ha ido muy bien —como persona y como jugador— a lo largo de su trayectoria.

«Me gustaría ser capaz de aprovechar al máximo el tiempo que pase jugando en la Overwatch League —comenta—. Quiero absorber todas las experiencias y aprender un montón de cosas, y descubrir cómo superar obstáculos de cara al futuro. Los jugadores más jóvenes de la Overwatch League hemos dejado de lado los estudios, pero hay cosas que solo se pueden aprender haciendo lo que hacemos nosotros. Mi objetivo es sacarle el máximo partido a esa experiencia este año».