La historia puede ser muy curiosa; si no, preguntadles a los Shanghai Dragons. Llevan todo el año hablando de las cosas en las que difieren de aquel equipo incapaz de lograr una sola victoria en 40 intentos: nuevos jugadores, nuevos entrenadores, nueva determinación, próxima pregunta. Semana tras semana, fase tras fase, han demostrado con resultados cada vez más convincentes que ya no son los adorables perdedores de la Overwatch League. El domingo, en el Blizzard Arena Los Angeles, en la última final de fase de la temporada antes de las grandes eliminatorias del año, los Shanghai Dragons de 2019 se deshicieron de una vez por todas de su estigma con un angustioso y salvaje triunfo 4-3 contra los San Francisco Shock.

Si les hubieseis preguntado a los Dragons hace una semana, no se habrían imaginado estar ahí: con confeti en el pelo y los periféricos, el recinto iluminado por un intenso color rojo, algunas lágrimas de felicidad y un ramo de globos para Min-Sung «Diem» Bae para la conferencia de prensa tras la final.

«Para ser sincero, cuando perdimos contra los Guangzhou en el Homestand de Atlanta, la verdad es que nos sentimos algo desanimados —recordaba el tanque principal Young-Jin «Gamsu» Noh—. Sin embargo, aprendimos mucho de esa derrota, y las victorias contra los NYXL y luego los Vancouver en las eliminatorias fueron importantes peldaños que nos llevaron hasta el triunfo de hoy».

Los Shanghai llegaban a las eliminatorias como octavo equipo clasificado, pero nadie lo diría tras ver cómo arrasaron durante las dos primeras rondas. Su arma predilecta para ello fue una caótica composición con triple DPS cuyo único propósito era marear al equipo rival como si estuviera hecho de como bolas de billar, un extraño y maravilloso subproducto del metajuego de la tercera fase y también de la flexibilidad de plantilla tan única que disfrutan los Shanghai.

En los cuartos de final, los New York Excelsior —uno de los innovadores de la tercera fase con Sombra— se excedieron quizá demasiado en su intento de contrarrestar el ataque por varios flancos de los Shanghai y optaron por regresar a un estilo de juego defensivo y centrado en D.Va que no dio resultado. En las semifinales, los Vancouver Titans exhibieron sus propias estrategias únicas, pero también parecieron desorientados al final y concedieron la derrota con un C9 impropio de ellos.

Los Shock estaban deseando tener la oportunidad de una segunda revancha contra los Titans, pero nadie puede acusarlos de no estar preparados para enfrentarse a sus habituales rivales de entrenamiento. En el mapa inaugural, Oasis, los San Francisco sacaron a relucir una alineación con DPS que hacía tiempo que no veíamos para enfrentarse de tú a tú a los Dragons, pero siempre parecieron estar un paso por detrás en cuanto a ritmo.

No eran los mismos Dragons que se colaron en las eliminatorias el último día de la fase. Durante tres mapas, Jin-Hyeok «Dding» Yang hizo llover la justicia desde el cielo y Young-Jin «Youngjin» Jin repartió puñetazos a diestro y siniestro, mientras Gyeong-Woo «CoMa» Son resucitaba a los muertos en medio del campo de batalla. Fueron a por todas con Sombra, Doomfist y Wrecking Ball y se hicieron con una ventaja de 3-0.

«Ha sido la final de fase más difícil que hemos jugado nunca —dijo después el tanque principal de los Shock Matthew «Super» DeLisi—. Ha sido diferente, porque nadie juega tanto con Doomfist como ellos. Con los Vancouver, las dos veces que nos enfrentamos sabíamos que nos esperaba, pero creo que los Shanghai son como un bicho raro. Hemos tenido que adaptarnos más que en todas las finales anteriores».

Los ajustes fueron drásticos para lo que suelen hacer los Shock, ya que tocaron casi todos los registros, desde copiar la configuración de los Shanghai con Orisa, Roadhog y Pharmercy hasta recurrir a Reaper. El juego de Jay «Sinatraa» Won con Sombra —sobre todo por su rapidez para cargar PEM— puso en apuros a los Shanghai, mientras que la demoledora precisión de Hyo-Bin «ChoiHyoBin» Choi con Garfio alteró el ritmo de los Dragons una y otra vez. Los Shock fueron capaces de forzar a Diem, el jugador de Widowmaker más temible, a abandonar el papel de francotirador y a jugar a Sombra para ejercer aún más presión sobre la pareja vulnerable de Pharmercy.

Cuanto más tiempo transcurría, más pinta tenía la cosa de ponerse a favor de los San Francisco, que ganaron con facilidad en La Habana, se llevaron Ilios después de algunos combates de verdadero infarto en Ruinas y convirtieron Eichenwalde casi en un mero trámite.

Los Shock insistieron en que nunca dejaron de creer en sí mismos, y su recuperación lo demuestra. Cuando perdían 3-0, Super le dijo a su equipo antes de cada mapa que jugaron después que remontarían hasta ganar. Moth añadió: «Creo que no estuvimos nerviosos ni un segundo».

Sin embargo, cuanto más dura un enfrentamiento, menos opciones quedan en la reserva de mapas, y puede que ese pequeño detalle fuese el que contribuyó por fin a que los Shanghai aguantasen la arremetida de sus rivales. Los Dragons podían elegir entre Dorado y Observatorio: Gibraltar, dos mapas excelentes para la Widowmaker de Diem, aunque la topografía de Dorado era también algo más favorecedora para Pharmercy. Los Shanghai escogieron Dorado y, con su composición de equipo más cómoda una vez más, volvieron a mostrarse dominantes y lograron que los San Francisco tan solo se anotasen un punto mientras defendían.

Y así fue como la historia pasó de lo impensable (el 4-0 para los Shock) a lo absurdo (una remontada total) y de ahí al rotundo «pues ha ocurrido» cuando los Dragons atravesaron finalmente la defensa de los Shock para lograr el triunfo.

Como es comprensible, los Shock, después de estar a punto de lograr la hazaña, estaban malhumorados en sus asientos, pero deberían sentirse muy orgullosos. Como los NYXL en 2018, han logrado llegar a todas las finales de fase, lo que les concede mucha experiencia de la que pueden aprovecharse cuando arranquen las eliminatorias de temporada.

En cuanto a los Dragons, ahora tienen otro ejemplo de por qué ya no debería pesarles el año 2018, aunque eso no significa que cada jugador y miembro del cuerpo técnico no tuviese que enfrentarse a sus propios miedos.

La historia puede llegar a ser muy curiosa; si no, que se lo pregunten al apoyo Sung-Hyeon «Luffy» Yang. Había perdido dos grandes finales, las dos con KongDoo Panthera y las dos tras situarse a un mapa de la victoria. El domingo, tras negarse a sucumbir por tercera vez, dijo: «Creo que todavía no me lo puedo creer, porque pensaba que siempre sería segundo y nunca tendría la ocasión de ganar».

Luffy y el resto del núcleo de antiguos jugadores de KongDoo superaron sus miedos y se convirtieron en campeones al fin. Y luego está también Gamsu, cuya trayectoria de cinco años en los videojuegos profesionales nunca lo había llevado a tales cotas. «Es la primera vez que gano y me cuesta mucho expresarlo con palabras, pero estoy muy feliz», dijo, con una sonrisa de oreja a oreja.

Ahora, por fin, la historia ya no les pesa a los Shanghai Dragons.

I’m loss for words, but I want to thank my teammates, coaches & staff for getting us to this point. Also thank you to fans for always being by our side through this journey. We couldn’t do this without your love and support We win Stage 3 playoffs!!!!! I’m so happy!!!

— Gamsu (@GamsuOW) July 14, 2019

Podéis ver todos los encuentros de la temporada 2019 en directo y a la carta en overwatchleague.com, en la aplicación de la Overwatch League, en nuestro canal de Twitch, en MLG.com y en la aplicación de MLG.