A medida que los esports se van convirtiendo en entretenimiento de masas, cada vez más jugadores deben lidiar con el salto del anonimato general a la fama instantánea en internet. Algunos de ellos dan pasos más grandes que otros, eso sí, ya sea desde la jerarquía competitiva o desde un modesto equipo amateur. En la temporada inaugural de la Overwatch League, a pocos jugadores les cambió más la vida que a Byung-Sun «Fleta» Kim, estrella de los Seoul Dynasty.

El ascenso de Fleta no fue instantáneo. Su primer y único equipo anterior, Flash Lux, tan solo logró una victoria en cuatro temporadas del torneo coreano de la APEX, y ninguna con Fleta en la plantilla. Para él, unirse a un núcleo de jugadores de Lunatic-Hai, las primeras estrellas del rock el circuito profesional de Overwatch, bajo el estandarte negro y dorado de los Seoul Dynasty supuso cruzar todo un valle de popularidad.

Aunque los primeros días de su carrera fueron complicados para él, recuerda sus inicios con cariño.

«Está claro que hubo dificultades porque no ganábamos —dice—. Pero eran jugadores que querían mejorar y hablaban de sus problemas conmigo para que todos progresásemos juntos. Esa fue la motivación que hizo que siguiese jugando en Flash Lux».

Hablamos de uno de esos jugadores sensatos que priorizan por encima de todo el trabajo y el desarrollo. Pese a encontrarse de inmediato en el único equipo de la Overwatch League que representaba a Corea del Sur y llevar un logotipo ensalzado por la gloria de una plantilla de primer nivel, Fleta nunca se paró a pensar en el caché de su nuevo prestigio.

«Por aquel entonces, Lunatic-Hai era el equipo en el que todo el mundo quería jugar —explica—. Todos estaban deseando aprender de ellos y los respetaban. Había un poco de presión, pero realmente no caí en la cuenta de que iba a entrar en una gran liga internacional. En aquel momento, no pensaba que fuese tan serio».

Con los Seoul, Fleta se vio de repente en el centro de atención como extraordinario jugador de héroes de proyectiles e impacto instantáneo.

«Agradezco que la gente me considerase una estrella», comenta, pero no importó demasiado, pues los Seoul tuvieron dificultades durante gran parte de la temporada inaugural. A pesar de los numerosos cambios de plantilla, nada funcionó: los Seoul se perdieron los cuatro playoffs de fase y las eliminatorias de temporada para concluir un año nada destacado de un equipo en el que todo el mundo tenía la mirada puesta.

En 2019, los Seoul son un equipo completamente distinto, y Fleta asegura que tiene mucho que ver con el nuevo cuerpo técnico.

«Creo que, incluso al principio de la temporada, todavía teníamos problemas de mentalidad —comenta con una leve sonrisa—. Pero luego el cuerpo técnico nos ayudó a ver el juego desde una perspectiva más externa».

No solo los Seoul están más centrados, también Fleta está completamente comprometido. «Se puede decir que estoy más motivado —concuerda—. Quiero ganar más; me siento más competitivo que el año pasado. Además, tengo muchas ganas de mejorar».

El cuerpo técnico y la plantilla de jugadores de los Seoul Dynasty son bastante diferentes este año, ya que gran parte del núcleo original de Lunatic-Hai ha pasado a un segundo plano. Hoy en día, es la savia nueva la que marca la diferencia para el equipo, así como unas rotaciones creativas que aprovechan al máximo el talento de lo jugadores.

Fleta alaba a una de las caras más nuevas de los Seoul, Dong-Eon «FITS» Kim, por una competencia y versatilidad con muchos héroes de daño que ha contribuido mucho a la mejoría general del equipo. Aunque el ascenso de FITS ha implicado que el propio Fleta ya no sea titular de forma automática, este no ha perdido relevancia como especialista en su función.

«Como Munchkin nos dejó tras la tercera fase, alguien tenía que asumir el papel de jugador de impacto instantáneo principal —explica—. Ahora mismo soy yo quien se encarga, porque los francotiradores se utilizan más en el tercer y cuarto mapa».

Fleta ya no está tan en primer plano como el año pasado, pero a él le importa bien poco: lo principal es el éxito del equipo. Su Hanzo y su Widowmaker siguen estando entre los mejores de la liga, y ha tenido la oportunidad de demostrarlo con regularidad en mapas como Hollywood, Ruta 66 y Junkertown, donde esos héroes se benefician de las largas líneas de visión. Los Seoul están en el mejor momento de forma de su historia, y Fleta tiene gran parte de culpa.

Formar parte de un sistema de dos plantillas que funciona le permite concentrarse en entrenamientos específicos y, al equipo, realizar un reparto más eficiente del tiempo de juego entre los jugadores. Esta temporada, los equipos tienen una menor carga de encuentros (28 en lugar de 40), así que Fleta tiene más tiempo para relajarse.

«No hay mucha diferencia con respecto al año pasado —dice Fleta, y a renglón seguido añade que casi nunca sale de casa—. Este año, debido al calendario, estoy más cómodo viviendo aquí».

Sigue dedicando gran parte de su tiempo libre a jugar a Overwatch, pero también tiene otras aficiones para cuando no está aporreando su teclado y haciendo movimientos bruscos con el ratón.

«Aparte de Overwatch, suelo salir a comer buena comida o ver vídeos de YouTube en mi cama para relajarme», dice con una risilla.

En cuanto a la comida, suele ser fiel a lo que conoce: pollo y barbacoa coreana. También le gusta un programa coreano de karaoke en el que gente normal canta en la calle para tratar de ganar un premio. Para alguien como Fleta, debe de estar bien cambiar de papel para ver actuar a otras personas bajo la atenta mirada de otras personas. Cuando le pregunto si se le da bien el karaoke, su respuesta es inmediata.

«No se me da bien», dice rápidamente con otra carcajada.

Puede que no destaque en el karaoke, pero los Seoul solo necesitan que sea bueno en Overwatch. El equipo está afianzado en puestos que dan acceso al torneo clasificatorio, y aún tiene alguna posibilidad de entrar entre los seis mejores. Con diez jugadores en plantilla, los Dynasty esperan alcanzar pronto su mejor versión. Parece que cualquier cosa es posible, pero Fleta sigue pensando que la liga está demasiado disputada como para realizar predicciones realistas.

«Es muy complicado determinar e incluso predecir lo que va a pasar, porque la diferencia entre los equipos punteros y los de la mitad de la tabla es muy grande —explica—. Hasta entre nosotros y otros equipos de nuestro nivel hay muchas diferencias. Por eso, ahora mismo, no creo que sea fácil predecir nada. Solo pensamos en ofrecer nuestra mejor versión, eso es todo».

Es algo que Fleta sabe por propia experiencia: todo empieza por la confianza en uno mismo.